 ¿Cómo ha percibido dicho incremento en la demanda?. Con los actuales precios en el alquiler de viviendas o en las compraventas de pisos y locales, la presencia de abogados en las firmas de contratos de arrendamiento, arras e incluso en las escrituras de compra, se ha incrementado. Los arrendatarios y compradores, a la vista del impacto que va a suponer para su economía la operación que están formalizando, desean tener el mayor nivel de seguridad jurídica posible.
¿Su firma se destina a dicho asesoramiento legal? Nosotros ofrecemos asesoramiento principalmente a arrendadores, comunidades de propietarios y a promotores; pero cada vez contamos con un mayor número de clientes que son administradores de fincas y agentes inmobiliarios. Ello se debe a que los agentes inmobiliarios buscan, cada vez más, especialistas en el asesoramiento legal para aquellos asuntos que consideran complejos o extraordinarios.
Pero no por ello Vdes. descuidan la gestión ordinaria. En efecto, tenemos un personal muy especializado en la gestión de alquileres y en la administración de Comunidades de Propietarios, lo que nos lleva a ofrecer servicio tanto en la gestión ordinaria como en la intervención legal ante los tribunales si es preciso.
¿Cómo está la justicia en la actualidad?. El nivel técnico y jurídico de los jueces es muy bueno. Conocen perfectamente las necesidades y carencias del sector inmobiliario. Lo que ocurre es que, desgraciadamente, la justicia es lenta. No podemos esperar seis meses para conseguir un desahucio por falta de pago o un año para un proceso judicial en el que se ve envuelta una Comunidad de Propietarios. Cuando llega la sentencia, ésta suele ser jurídicamente impecable, pero tardía. Hay que buscar solución política a esta situación.
¿Cómo afectará la crisis inmobiliaria a las firmas como la suya?. Creo que tendremos una demanda de servicios prácticamente igual a la que hemos tenido en época de gran expansión del mercado. De hecho ya hemos pasado otras crisis inmobiliarias y el asesoramiento legal o la gestión del patrimonio inmobiliario no se ha visto afectada.
De su despacho sorprende la gran cantidad de cuadros y el colorido estridente de los mismos. Son de un pintor gran amigo mío, a mí me gustan especialmente, pero lo que me más me satisface es que a ningún cliente le deja indiferente, les gusta o no, pero todos se paran a mirarlos. Con el tiempo han pasado a forman parte de la firma y de su anagrama.
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