 En nuestra anterior entrevista consideraba Vd. que la crisis reportaría a despachos como el suyo, un incremento en asuntos y litigios. Parece que ha sido así. -Cierto, hemos notado un fuerte incremento en el número de demandas judiciales. El actual nerviosismo por la recesión inmobiliaria se ha traducido en una judicialización de las controversias. Se da el caso, que ahora son partes contrarias en el proceso, las que antes iban juntas en las operaciones inmobiliarias. Hay juicios entre promotor y constructor, entre constructores, entre subcontratistas, etc.
¿Cómo se ha adaptado su firma a esa situación? -Con más dedicación al ámbito procesal y con más profesionales. Nosotros ofrecemos asesoramiento principalmente a arrendadores, comunidades de propietarios y a promotores; pero cada vez contamos con un mayor número de clientes que son administradores de fincas y agentes inmobiliarios. Estos últimos son los que nos aportan ahora un mayor número de actuaciones judiciales y de controversias, que deben resolverse, casi necesariamente, en la vía judicial.
Los propietarios de pisos, por el contrario, quedan ahora muy beneficiados con la actual situación. -Así es, los arrendadores de pisos tienen ahora un mercado inédito en España. Tanto por el elevado número de demanda potencial, como por los precios a los que se está ofreciendo el arriendo de viviendas. Ante ésta situación, entendemos que es necesario que la gestión del alquiler la realice una firma con suficiente solvencia y capacidad, a fin de intentar asegurar una exitosa relación entre propietario y arrendatario.
¿Recomienda a sus clientes la compra de pisos?. -Encarecidamente y sin lugar a dudas. A nuestros clientes que ya son propietarios de inmuebles, les decimos que en estos momentos deben aprovechar la situación para ampliar su cartera de inmuebles. Y ello, no nos equivoquemos, es lo que provocará el inicio de la salida de la crisis del sector. Si se van animando las compras, ello hará circular el dinero y volverá a rodar todo el engranaje que posibilita que el sector sea productivo. Si no hay compras, como en la actualidad, la rueda no se mueve y así es imposible salir de la crisis.
¿Cómo está la morosidad en los arrendamientos?. -Es muy baja, casi inapreciable. La morosidad se notará primero en las hipotecas, al haber muchos casos en los que se ha adquirido un piso por un precio que estaba muy por encima de las posibilidades del comprador. En cambio, el alquiler se ha contratado con más criterio y sin tantos excesos.
Pasados unos meses de la anterior entrevista, me siguen sorprendiendo los cuadros de su despacho. -Me alegra. Hace unas semanas me dijo un cliente que es promotor, que cuando venía a mi despacho salía de él más animado, tanto por mis consejos, como por los colores de los cuadros. Yo espero que fuera más por lo primero, pero me hizo gracia lo segundo.
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