 El despacho Leymar nace en 2002 fundado por Marc Xirau y especializado en el sector inmobiliario. La firma cuenta con reconocida experiencia en un sector que en la actualidad no atraviesa su mejor momento. Por ello, pone al servicio de sus clientes toda su experiencia y know-how para asesorar a sus cientes en materia urbanística, civil, concursal, fiscal y procesal.. Su conocimiento del sector les permite ofrecer respuestas sobre cómo deben afrontar el nuevo escenario económico y financiero.
El mercado inmobiliario se encuentra en una situación delicada ¿cuál es tu visión de la situación? -El mercado inmobiliario de contratación de operaciones inmobiliarias por la vía de generación de promociones nuevas ha bajado mucho más que lo que las cifras oficiales se empeñan en publicar. El impresionante exceso de oferta, el elevado precio de las viviendas en venta y la restricción del crédito realizada por las entidades financieras provocarán un agravamiento de la crisis inmobiliaria. Probablemente estamos ante la recesión del mercado de la vivienda más intensa y larga de la historia reciente de España. Desaparecen promotoras pequeñas y muchos intermediarios, y se regularizarán muchos agentes.
Como consecuencia de el cambio de ciclo, los precios de los pisos están bajando notablemente, pero cómo se puede saber cuál es ese límite? -Efectivamente, es complicado y depende de varios factores. Será interesante ver como la Administración y los agentes implicados fijen los precios de la vivienda concertada a través de un acuerdo institucional sobre su precio y financiación. Quizás esa sea entonces una buena referencia.
¿En este punto de inflexión del sector, en que situación se encuentra vuestra firma? Cómo se ha adaptado a la nueva situación? -El despacho ha bajado en la contratación de operaciones de obra nueva residencial, pero hemos aumentado enormemente los asuntos en el departamento de derecho procesal. Hemos realizado nuevas incorporaciones y vamos a realizar más. La idea es fortalecer el área no sólo para dar servicio a los clientes del despacho sino a los elementos colindantes del cliente como son sus proveedores. Hemos incorporado a dos nuevos profesionales para ser más eficientes en nuestro servicio. A su vez, ni que decir tiene que nuestro departamento Concursal en estos momentos ha incrementado de forma notable nuestro volumen de trabajo.
¿Es plausible el escenario en el que el 30 de julio habrá un aluvión de solicitudes de concursos voluntarios de empresas del sector de la promoción? -No se si la fecha se concretará en el 30 de julio, pero la sensación que tenemos es que las promotoras grandes tienen una situación financiera complicada. Cuestiono si la salida por vía del concurso de acreedores es la que mejor funciona ya que un sistema de transacción de deudas por adjudicación de promociones puede ser más positivo y evita la entrada de terceros. Las promotoras pequeñas y medianas van a ser las más afectadas porque sus posibilidades de refinanciar deuda son menores.
¿Tiene vuestro despacho especialización a nivel societario para ir analizando la situación de los grupos de sociedades e individualizar las contingencias y soluciones que puedan presentar cada una de las sociedades adscritas a una promoción ? -Efectivamente tenemos especialización en esta área. Pensamos que una buena manera de acotar el riesgo es dividirlo. Muchas promotoras han asignado una compañía a cada promoción, lo cuál permite individualizar la deuda a cada promoción. Va a haber una serie de procesos de reestructuración patrimonial societarios orientados a desprenderse o reestructurar activos para refinanciar o resituar las compañías que en concreto tienen problemas financieros.
¿Vuestro despacho interviene también en procesos de renegociación o refinanciación de deuda tanto con entidades financieras como con proveedores? -Sí mientras sea posible y nos lo permita el mercado. Cuando la cifra es muy elevada la negociación se produce a nivel entidades financieras. Nosotros entramos en transacciones bancarias y en operaciones donde intercambiamos activos por deudas. Es una buena manera de evitar los procesos concursales lentos y muy a menudo inciertos.
Y en relación a las empresas que gozan todavía de recursos financieros propios como para abordar la búsqueda de rentabilidades similares a la española en otros mercados ¿cuál es vuestra experiencia? -Hay empresas que se anticiparon, hay grupos de promotores que decidieron hace meses o hace años apostar por el exterior, no para especular, sino formalmente para comprar suelo y desarrollar proyectos en un momento semejante al modelo español de hace 15 años. En países básicamente del Este como Polonia, Rumania, Bulgaria, Hungría y me consta por clientes que han hecho unas operaciones espectaculares. Parece que no hay una perspectiva muy agradable en estos momentos… 4No es una etapa fácil pero tampoco hay que ver el sector desde un punto tan negativo. Estamos inmersos en procesos de transformación de suelo para el sector industrial que todavía tienen muchísimo recorrido. El sector industrial y terciario siguen funcionando muy bien porque hay mucha demanda.
¿Cuál es el valor añadido que puede aportar en estos momentos vuestro despacho? -Nuestra experiencia y conocimiento profundo del sector. Seguimos ofreciendo servicios a las compañías del sector inmobiliario y dado que llevamos mucho tiempo en el sector, tratando con promotores y constructores tenemos una buena posición para entender qué es lo que está pasando y qué es lo que hay que hacer.
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