 Su despacho acaba de cumplir 40 años. Vd que ha sido testigo y ha podido vivir en primer término su evolución, qué valoración hace de ésta y de dónde se sitúa la firma hoy en día La evolución de la Firma Jausas es una consecuencia lógica de la propia evolución de la profesión durante estos años. Hace cuarenta años no existían despachos colectivos importantes, porque, sencillamente, en aquellos momentos no había en nuestro país su necesidad. Los grandes despachos del país pertenecían a un solo titular, asistido de otros abogados y pasantes con capacidad para ocuparse de cualquier rama del derecho con competencia y eficacia. Algunos de estos despachos eran conocidos por su maestría en algunos campos, pero sus conocimientos eran enciclopédicos y, como digo, estaban en posición de ocuparse de todas las ramas del Derecho. Además, en aquellos tiempos la actividad fundamental del abogado era el procedimiento y pocos eran los clientes que acudían al profesional para recabar asesoramiento antes de la existencia de un conflicto. Con el paso del tiempo la profesión ha adquirido una gran complejidad, reflejo de la propia evolución de la actividad empresarial de nuestro país, de modo que ya no es humanamente posible que una sola persona pueda abarcar todos los conocimientos necesarios para dar un servicio profesional óptimo en todas las ramas del Derecho, lo que ha obligado a la especialización y, como consecuencia, a que muchos despachos hayan apostado por la opción de la multidisciplinariedad. En mis inicios y después de cinco años de pasantía abrí mi propio despacho según el patrón clásico de despacho individual, pero la adecuación del ejercicio profesional a los nuevos tiempos y a las nuevas necesidades me condujeron a la creación de una firma multidisciplinar que culminó con la asociación con el despacho Nadal y Vidal de Llobatera primero y Foro Legal posteriormente. Durante mucho tiempo la firma ha tenido gran notoriedad como especialista en Derecho Farmacéutico y Sanitario. ¿Cómo compagina en la actualidad esa condición de especialistas con la realidad de haberse convertido en una firma de servicios multidisciplinares? Es cierto que durante muchos años mi firma ha sido conocida como especialista en Derecho Farmacéutico y, de hecho, lo sigue siendo. Los clientes de este sector venían a representar más de la mitad de los clientes del despacho. Pero esta especialización no es incompatible, en absoluto, con el concepto de despacho multidisciplinar. Para mi una firma multidisciplinar es aquella en la que están reunidos varios especialistas en distintas materias. En nuestro caso, por ejemplo, la fiscal, civil, procesal, concursal, inmobiliaria… La multidisciplina no excluye la especialización: es más, un despacho multidisciplinar sólo alcanza la excelencia cuando coinciden en él buenos especialistas en cada una de las ramas del Derecho. La expansión internacional y la relación con bufetes de otros países es otra de las claves de la expansión de JAUSAS. Qué nos puede comentar al respecto? Es evidente que la economía y, de manera especial, el mundo de la empresa, es la que requiere, en mayor medida, los servicios de los profesionales del Derecho y, como sabemos, el mundo de la economía y de la empresa está viviendo durante los últimos años un importante proceso de internacionalización: hay inversiones extranjeras en España o de España en el extranjero, contratos transnacionales de suministro, licencias de marcas o tecnología, fusiones y adquisiciones, franquicias, agencia, distribución, fusiones etc. Para dar un servicio óptimo al cliente hay que tener contacto y conocer internamente a otros despachos internacionales a los que se puede acudir o se puede colaborar en cuestiones que afecten a nuestros clientes en el extranjero. Por ello, se ha puesto un especial esfuerzo en identificar estos despachos. Incluso con algunos de ellos se ha formado el grupo Conférence Bleue, con sede en Munich, que está formado por despachos líderes en Europa de Derecho Sanitario. La firma ha sido pionera en la apuesta por las Nuevas Tecnologías. Qué beneficios les ha reportado? El Derecho abarca todas las esferas de la actividad humana y sus profesionales tienen, por tanto, que estar al corriente de todos los cambios que se producen en la sociedad. Las nuevas tecnologías han abierto un campo enorme, que está en continua progresión. A través de las mismas nacen derechos y obligaciones entre las partes, la información que afecta a terceros debe ser protegida... Han aparecido normas que regulan todas estas cuestiones. Por ello es fundamental que el abogado sea experto en estas materias. En realidad, como actitud éste no es un hecho novedoso, se da siempre que hay un cambio tecnológico que afecta a la sociedad. De la misma manera que cuando aparecieron los primeros automóviles los abogados se vieron obligados a conocer las normas que regulaban su circulación, hoy debemos conocer la regulación de este mundo nuevo de las nuevas tecnologías. Jausas fue una de las primeras firmas de abogados que a nivel nacional apostaron, a finales de la década de los noventa, por crear un Departamento dedicado exclusivamente a asistir a las empresas en el ámbito de las Tecnologías de la Información y la Comunicación. El balance, pasados más de ocho años, sin duda alguna es muy positivo. Ha cambiado con el crecimiento el perfil de clientes del despacho? No diría yo que el perfil haya cambiado sino que, al ampliar los campos se han ampliado los clientes. En el despacho, en la actualidad conviven los clientes históricos con nuevos clientes a los que se da cobertura con nuevos servicios que antes eran referidos a otros despachos. Nuestros clientes son multinacionales de sectores tan variados como el farmacéutico, el de la distribución, el inmobiliario, el agroalimentario o el de capital riesgo. Con el crecimiento de JAUSAS en los últimos años, el despacho se sitúa entre los 20 más grandes de España. Qué rasgos va distinguirlo de aquellas firmas con las que compite en esa liga? Nunca me ha preocupado la competición con o de otros despachos. Entiendo que la firma debe tener su propia personalidad, con independencia de lo que hagan otras. Para mí es fundamental aunar en un despacho colectivo las virtudes del bufete personal con las ventajas de la especialización. Si un despacho se fundamenta únicamente en esta especialización el ejercicio de la profesión se deshumaniza, se pierde la relación abogado-cliente, relación de confianza básica que únicamente es entre personas y no puede darse entre una persona y un despacho. El que acude a un despacho profesional no puede ser tratado como el cliente de unos grandes almacenes a los que se les cambia cada día de dependiente. Esta es la filosofía que he intentado conculcar a los socios de Jausas. Depende ahora de ellos el mantener este criterio a la vez que deben mantener la capacidad de reacción necesaria para adecuar el despacho a las nuevas necesidades de la sociedad que sin duda este futuro nos va a deparar.
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