 Posicionarse como abogados especialistas en Derecho Penal ha sido desde siempre la apuesta de GONZÁLEZ FRANCO Abogados Penalistas desde que nació en el año 2003, imprimiendo para ello un marcado carácter técnico en el desempeño de sus actuaciones profesionales. El bufete, liderado por José Ángel González Franco, ha definido, en este intervalo de tiempo, un estilo propio que lo distingue como uno de los bufetes de referencia en Barcelona en el ámbito del Derecho penal en general, y en particular en el terreno penal económico. González Franco Abogados Penalistas se inauguró hace 3 años, ¿qué balance hace de este período? Con modestia, y con ilusión, tengo que decir que muy bueno. Hemos incluso superado los objetivos que nos habíamos trazado inicialmente, tanto en previsiones cuantitativas de negocio como de crecimiento cualitativo de la firma, y seguimos trabajando muy duro para asumir nuevos retos en el sector, siempre bajo el signo de una política de trabajo orientada a la consecución de resultados exitosos para nuestros clientes. Su ascensión y posicionamiento en el sector obedece a algún factor diferenciador con respecto a la competencia, ¿cuál es la razón de su éxito? Siempre son varios los motivos que contribuyen al correcto posicionamiento de una marca, pero si tuviera que destacar uno por encima de los demás sería el equipo. Hemos conformado un grupo de profesionales de primerísimo nivel en el ámbito del Derecho penal, y yo soy un gran afortunado al poder dirigirlos y trabajar con ellos. Esa es la razón por la que todos nuestros abogados siguen teniendo un contacto más o menos directo con el mundo académico formándose continuamente o impartiendo clases, por ejemplo. ¿Qué valoraciones hace usted en general de la profesión y de la especialidad en particular? No es nada nuevo decir que el colectivo de abogados es excesivamente amplio si tenemos en cuenta el volumen de asuntos que se viene suscitando. En cuanto a la especialidad puede afirmarse que la ciudad de Barcelona, por ejemplo, cuenta con un nutrido grupo de despachos especialistas en Derecho penal de primer nivel, lo cual redunda en beneficio del cliente que tiene donde elegir. No sucede lo mismo, sin embargo, en ocasiones en que intervienen compañeros no especialistas en la materia poniendo en serio riesgo los intereses y derechos de sus clientes –algunos tan importantes como la propia libertad-, al intervenir en los procesos penales sin la formación y experiencia necesaria. Esa es, sin duda, la peor competencia del penalista, tal y como sucede con la del cualquier otro especialista. Además de sus clientes, ¿es usual la práctica de cerrar acuerdos de colaboración con otros despachos para asistirles en materia penal? Nosotros tenemos un objetivo doble. Por un lado, colaboramos con otros abogados que deciden poner en manos de un especialista los temas penales que afectan a sus clientes. Suelen ser despachos de tamaño pequeño y mediano con los que mantenemos acuerdos estables de colaboración. Por otro lado, y principalmente, dirigimos también nuestro servicio a la “gran firma”. Es en el asunto complejo donde nuestro trabajo técnico brilla con más fuerza y mejor se justifica. Aquí, nuevamente, nuestro perfil y dinamismo, que nos desmarca del más puro estilo clásico del penalista de siempre, nos permite ser flexibles y amoldarnos al ritmo de trabajo y estilo del gran despacho, acoplándonos a la firma en cuestión sin que su cliente sufra ningún trauma con la entrada del “penalista”. ¿Cuál es su ámbito geográfico de actuación?, ¿tiene prevista alguna la expansión de la firma? Principalmente trabajamos en las ciudades de Barcelona y Madrid, circunstancia por la que nos estamos planteando seriamente abrir despacho propio en la capital, aunque también dirigimos asuntos en el resto de la geografía española.
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