 Necesitamos juzgado contencioso administrativo, de menores, y aumentar el número de los de primera instancia e instrucción" INFRAESTRUCTURAS. Considero que en Manresa tenemos un problema en la falta de medios, sobretodo, por lo que respecta a infraestructuras judiciales. Para junio de este año estaba prevista la puesta en funcionamiento del juzgado de primera instancia e instrucción número seis pero se ha retrasado por falta de local y hasta diciembre no será un hecho. Sin duda, la creación de este juzgado ayudará a paliar la situación pero la realidad es, como reconoció hace poco la misma Presidenta del Tribunal Superior de Justicia, Sra. M. Eugènia Alegret, a falta de creación del nº 6, ya estamos necesitando, por número de asuntos que soportan los Juzgados de Manresa, la creación del juzgado mixto número siete. Aparte del tema de infraestructuras, creemos que es necesario acercar la Justicia al ciudadano siendo necesarios en Manresa juzgados contencioso administrativos y de menores, que actualmente sólo existen en las capitales de provincia. Además, aquí en Manresa tampoco contamos con un juzgado específico para tratar los temas de violencia doméstica, que asume un juzgado mixto de primera instancia. El colapso, por tanto, es cada vez mayor y más difícil de solucionar. extranjería y mediación. En Manresa, a día de hoy, no se dan demasiados casos de extranjería por lo que no queda justificada, al menos por ahora, la creación de un turno de oficio específico. El Colegio de Abogados de Manresa ha creado un Centro de Mediación y apostamos por la mediación porque, aunque es un camino todavía no muy conocido por el ciudadano, nos ha demostrado ser muy eficaz para la solución de conflictos. La fórmula de la mediación tiene un gran potencial pero no está suficientemente explotada y pensamos que no sólo es aplicable en el ámbito de la familia sino que, como hemos visto, también se obtienen excelentes resultados en temas de comunidades de vecinos, mercantiles, laborales, de sociedades, etc. ACCESO A LA PROFESIÓN. En primer lugar, remarcar que es vital que haya una ley porque, entre otras razones, somos el único país avanzado de Europa que no la tiene. La Universidad, como hasta ahora, debe ocuparse de la formación teórica de los abogados, pero el acceso a la profesión debe darse a través de las escuelas de práctica jurídica de los Colegios Profesionales. La participación y la colaboración de las universidades es clave pero serían, a nuestro parecer, los Colegios lo que deberían ocuparse, a través de la pasantía y los exámenes de acceso, del acceso a la profesión, pues los conocimientos prácticos que se imparten en la universidad ya se ha demostrado que son insuficientes. TECNOLOGÍA. Las Nuevas Tecnologías son ya el presente de la abogacía y desde el Colegio no sólo potenciamos su uso entre los colegiados con la firma electrónica o la intercomunicación con el colegiado a través de la página web, sino que también nos beneficiamos de ella, por ejemplo, dando cursos a través de video-conferencia que, de otra manera, sería muy difícil de organizar. GONZALO SIVATTE
|