 En esta legislatura que comienza, la intención del Gobierno catalán es ir aún más allá, conceptual y materialmente, para impulsar la reforma de la Justicia, para que ésta sea ágil, moderna, y adecuada a las exigencias de los ciudadanos
Acabamos de estrenar la sexta legislatura del Parlamento de Cataluña y acaba de tomar posesión el nuevo Gobierno de la Generalitat. Tenemos cuatro años por delante que, como Consellera de Justícia, quisiera que fuesen decisivos para el ámbito de la Justicia. A la vez que deseo un buen comienzo de milenio a las personas que trabajan en el entorno de la Justicia y el Derecho, permítanme que, desde TOGAS, exprese unas cuantas consideraciones sobre cómo afrontaremos, desde el Gobierno catalán, la reforma de la Justicia. Ante todo recordemos, sin embargo, que, durante la pasada legislatura, el Departament de Justícia asumió un fuerte crecimiento competencial, especialmente en lo que se refiere a las funciones y los servicios correspondientes al personal que trabaja al servicio de la Administración de justicia y a la provisión de medios materiales y económicos para la Fiscalía, así como a lo relativo a la puesta en funcionamiento de nuevos órganos judiciales. Hemos conseguido, dentro de nuestras competencias, mejoras substanciales en los equipamientos de la Administración de Justicia, así como en la provisión de medios materiales necesarios para desarrollar dignamente estas funciones. Pero en esta legislatura hemos de ir mucho más allá, conceptual y materialmente. Debemos impulsar la reforma de la Justicia, porque queremos que sea ágil, moderna y próxima al ciudadano. Desde un punto de vista conceptual, este objetivo gira entorno a los siguientes ejes: reclamar las competencias que pueden ser transferidas o delegadas; modificar las leyes encaminadas a agilizar los procesos y a conseguir competencias plenas en materia de personal y de organización de la oficina judicial; dotar de más competencias al Tribunal Superior de Justícia de Catalunya, que, con carácter general, debería ser la última instancia en nuestro territorio; y, finalmente, trabajar conjuntamente con jueces, fiscales, funcionarios y todos los operadores jurídicos al servicio de la Administración de justicia para conseguir un modelo de Justicia de calidad. Si hablamos desde el concepto, hagámoslo también desde la materialización del proyecto, desde la concreción; y en esta línea destacamos tres iniciativas fundamentales: asentar las bases de la futura ciudad judicial, continuar la construcción de edificios judiciales en todo el territorio catalán y, por último, crear el Institut de Medicina Legal de Catalunya. Desde el Gobierno catalán trabajaremos intensamente para que el inicio del nuevo milenio sea también el inicio de una nueva era para el mundo de la Justicia.
Núria de Gispert i Català. Consellera de Justícia de la Generalitat de Catalunya
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