 Francisco Marco Fernández. Doctor en Derecho. Director General de Método 3
Gus Whitcomb, directivo de la empresa de distribución americana Wal Mart, el mayor empleador mundial, anunció en 2004 que la industria de la distribución no había necesitado realizar investigaciones pre laborales en el pasado pero Walt Mart había decidido no sólo realizar dichas investigaciones sobre todos los candidatos sino que, además, iba a revisar los antecedentes de todos sus empleados. En el año 2000, dos empleados de Wal-Mart –uno de la tienda de Forest Drive en Columbia y otro de Orageburg—fueron acusados de violación de chicas jóvenes en las tiendas de esta cadena norteamericana. Se enfrentaron a una acusación de reclamación civil y los directivos anunciaron que “el coste de la investigación prelaboral es ínfimo con respecto al riesgo de una demanda”. Pero no sólo son los riesgos legales los que hacen necesario la investigación prelaboral. Así, en abril de 2005 el Departamento Americano de Seguridad Interior (DHS) solicitó un informe sobre las necesidades de realizar informes prelaborales que incluyesen los riesgos anti terroristas que inciden en todo el mundo y que la legislación americana ha incluido en la Safety Act . Este informe y la experiencia de Método 3 nos permiten señalar que el uso de informes prelaborales facilita:
Tomar la mejor decisión - Tener una ventaja competitiva - Reducir la rotación de empleados - Incrementar la productividad - Reducir los riesgos de competencia desleal - Reducir los riesgos de fuga de información - Cumplir la legislación vigente en determinadas materias
Proveer más seguridad en el trabajo - Proteger los bienes de la organización - Crear un ambiente pacífico - Reducir los riesgos de responsabilidades civiles asociadas - Proteger al resto de empleados
Evitar situaciones del pasado - Evitar situaciones que ya se han producido en el historial del empleado - Comprobar la realidad de un currículum
En Estados Unidos se tomó conciencia de la necesidad de investigar a los directivos cuando aparecieron en los medios de comunicación que el Consejero Delegado de Radio Shack mentía en historial académico (recuérdese a Luís Roldán en España) o como el Director de la FEMA (Federal Emergency Management Agency) mintió sobre su experiencia en situaciones de emergencia hasta que se descubrió, tras el desastre del huracán Katrina. Pero no sólo las empresas realizan esas investigaciones. Así, los head hunters americanos investigan –coste que luego traspasan al empleador—a los candidatos que ofertan dado que se arriesgan a una demanda de la empresa contratante. Este tipo de demandas, que aún no han llegado a España pero llegarán, permiten a los head hunters conocer, de verdad, a su base de datos de candidatos. Así, Rod McDermott de McDermott & Bull indica en la revista Human Capital que iban a ofertar a un vicepresidente cuando conocieron de un informe prelaboral que éste tenía antecedentes y demandas pendientes de acoso sexual y apropiación indebida. “Si nos hubiésemos basado en su experiencia, currículo y en las entrevistas que mantuvimos con él, nunca nos hubiésemos dado cuenta”.
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