"Los temas relacionados con la salud son muy delicados"
Casi 20 años desde la fundación de su despacho, ¿hablemos de los inicios?
Efectivamente. En el año 85 cuatro compañeros que proveníamos de otro despacho profesional fundamos Ius Estudio Jurídico. Todos nos dedicamos a las distintas ramas del Derecho y aprovechamos la ocasión para incorporar a un equipo de economistas que nos permitieran realizar un asesoramiento global y personalizado a nuestros clientes.
¿Cuál era entonces su especialidad principal?
Nos dedicábamos, fundamentalmente, a las principales ramas del Derecho: Civil - Inmobiliario, Penal, Mercantil y Derecho Sanitario, aunque esta última especialidad, estaba en nuestro país en ciernes.
Yo, personalmente, también quiero mencionar mi dedicación al área de Derecho Mercantil de la que me he ocupado personalmente en dirigir, aprovechando mi experiencia de 15 años de trabajo en el Registro Mercantil de Barcelona.
Desde entonces su despacho ha ido incorporando nuevas áreas de especialización..
Nuestro despacho ha ido creciendo y ha incluido otras materias, tan importantes, como Derecho Laboral, Tributario-Fiscal y Administrativo, de las que se han hecho cargos especialistas acreditados.
Equipo de Ius Estudio Jurídico Empezaron ustedes siendo cuatro socios. ¿Cuántos letrados componen hoy el despacho?
Actualmente, en las tres sedes de IUS, en Barcelona , Madrid y Palma de Mallorca, se encuentran trabajando 15 profesionales, entre socios y asociados.
Realmente, ¿En qué consiste el Derecho Sanitario?
El Derecho sanitario consiste, ni más ni menos, en la defensa y asesoramiento medico legal de profesionales médicos, personal sanitario auxiliar, clínicas, hospitales, tanto públicos como privados, así como a los propios usuarios.
Dichos servicios, en su mayoría, se prestan con cargo a las distintas compañías aseguradoras especializadas en el aseguramiento de la responsabilidad profesional (penal, civil y contenciosa) de los profesionales sanitarios.
Éste es un tema que parece que se complica por momentos ¿?
Muy cierto. Prueba de ello es que cada vez hay menos compañías de seguros, solventes, en España, que se atrevan a suscribir pólizas de responsabilidad civil de médicos y hospitales...
¿Tal vez la gente ha empezado a reclamar?
De hecho, parece que, en nuestro país, siempre pasamos de un extremo al otro. Hasta no hace muchos años nadie reclamaba por nada -y no me refiero únicamente a temas relacionados con el sector sanitario-, y ahora, en mi opinión, se reclama en exceso.
Por supuesto, los temas relacionados con la salud son muy delicados pero, al igual que ocurre con la cuestión de los accidentes laborales, que siempre han existido pero que no salían a la luz o, por así decirlo, no tenían prácticamente difusión mediática, los casos de mala praxis médica o de errores médicos no son nuevos en absoluto.
Insisto en que, por las razones que sea, hemos pasado de un extremo a otro y, en consecuencia, algunas aseguradoras se han visto desbordadas por los quantum que se han visto obligadas a indemnizar.
O sea ¿es todo cuestión de dinero?
Evidentemente, los daños a la salud son irreparables. No hay dinero que pueda pagar una muerte. Dicho esto, la realidad es que la única compensación que cabe pasa por solucionar las posibles consecuencias económicas que una muerte o unas secuelas pueden suponer para el afectado y para su familia.
LA FALTA DE SUELO EN LAS GRANDES CIUDADES ENCARECE LOS PRECIOS Y PROVOCA LA EXPANSION INMOBILIARIA A ZONAS LIMÍTROFES
Y hasta la fecha, la mayoría de los casos no llegan a juicio; o bien porque son sobreseídos o bien porque se llega a un pacto económico entre las partes afectadas.
¿Cree usted pues en la premisa "más vale un mal pacto que un buen juicio"?
Hay que calibrar, en cada caso, el tipo de responsabilidad del profesional médico o del hospital en cuestión: no es lo mismo un error único (por mucho que perjudique al paciente en cuestión) que errores repetitivos por parte del mismo facultativo o del mismo hospital, lo cual debe conducir, sin duda, a tratar de inhabilitarle, temporal o definitivamente, para el ejercicio de la profesión, compensaciones económicas aparte. Al menos, esa es mi opinión.
Pasando a otro tema muy actual: ¿qué me dice usted del boom inmobiliario y de sus consecuencias?
En Barcelona el boom se produjo realmente en el 92: barrios que siempre habían sido baratos pasaron a ser de los más caros de la ciudad, hasta llegar a la situación actual, en que el frente marítimo, con Diagonal Mar en lugar destacado, encabeza el ranking de precios.
Lo cierto es que no hay suelo disponible en las grandes ciudades y ello, por una parte, encarece los precios y, por otra, provoca la expansión inmobiliaria hacia zonas limítrofes. Es el caso de ciudades como Sant Cugat o de zonas como el Baix Llobregat o el Maresme, ello por referirnos sólo al área de influencia de Barcelona, pero es un hecho que se está produciendo en prácticamente todas las ciudades españolas.
No habrá más remedio que rehabilitar...
Esa es la tendencia, lógicamente. Por su parte, los Ayuntamientos apuestan por la conservación de los centros históricos y por la exigencia de conservación y mantenimiento por parte de los propietarios de los edificios, con lo cual las empresas promotoras optan también por subirse a este carro y reformar y adecuar las viviendas existentes a los tiempos que corren.
Rehabilitar y expandir. Pero, aún así, los precios son inviables para muchos ciudadanos, especialmente los jóvenes...
Pocos bolsillos pueden acceder a los precios actuales, es cierto. Y menos con los sueldos medios actuales. Y ello a pesar de todas las políticas encaminadas a paliar este problema.
Por ejemplo, en el caso de Catalunya, la Generalitat es sensible a este tema y ha legislado una disminución de la carga fiscal que supone la donación por parte de familiares -generalmente los padres- para la compra de una vivienda.
La medida adoptada no es, por supuesto, una gran solución, pero sí un primer paso que evita un buen número de problemas en estos casos, que son, por cierto, cada vez más frecuentes.
Acabaré con una reflexión: se habla mucho de un posible y próximo hundimiento del sector, pero se ven más grúas y más obras en marcha que nunca... veremos qué ocurre.
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