Detrás de cada programa de ordenador hay muchos años de investigación y desarrollo, que potencian la creación de nuevos empleos en este sector y la reconversión de puestos de trabajo a otros de mayor cualificación. En consecuencia, la práctica de utilizar o comercializar programas de ordenador de manera ilegal (piratería informática) tiene graves consecuencias para el sector informático, la industria en general, y por tanto, para la sociedad en su conjunto; por este motivo, tanto las empresas fabricantes de software como los distintos Estados, se esfuerzan en articular las medidas materiales, legislativas, judiciales y educacionales necesarias para luchar contra esta nueva lacra.
Fruto de estos esfuerzos ha sido el continuo descenso de los índices de piratería de programas informáticos du-rante la pasada década, si bien ,durante los dos últimos años no se ha percibido la misma tendencia a la baja. En el año 2001 (datos del último estudio IPR, "Estudio Anual sobre Piratería de Programas informáticos") no se registraron cambios importantes con respecto a los índices de delito informático. Con 67%, Europa Oriental fue la región con el índice más elevado de piratería. América Latina se situó en segundo lugar con un índice de piratería de 57%, por encima de Oriente Medio y África, con 52%, y Asia Pacífico, con 54%.
España es el segundo país de Europa Occidental con mayor índice de delito informático, siendo sólo superado por Grecia. El 47 por ciento del software que se utilizó en España durante el año 2002 tuvo un origen ilegal, lo que se traduce en unas pérdidas de más de 97 millones de Euros para la industria tecnológica del Software. Esto supone que cada año dejen de crearse miles de empleos y que la Hacienda Pública deje de ingresar decenas de millones de euros en concepto de impuestos.
A ritmos actuales de crecimiento, y en lo que a desarrollo tecnológico se refiere, España se encuentra a 12 años de distancia con respecto a los países de la UE, a 30 años de los países europeos más avanzados, y a 50 años de Estados Unidos. (Datos SEDISI, 2001). ACCIONES CONTRA LA PIRATERÍA INFORMÁTICA.
Desde la aprobación de la Ley de Protección Jurídica de Programas de Ordenador, el 23 de diciembre de 1993, actualmente incluida en el Texto Refundido de Propiedad Intelectual del 22 de abril de 1996, BSA, en colaboración con SEDISI (Asociación Española de Empresas de Tecnologías de la Información) puso en marcha la campaña contra el Delito Informático en España.
Uno de los grandes logros de esta colaboración conjunta ha sido la promoción de un certificado acreditado por AENOR, de Gestión de Software Original. La obtención de este Certificado, único en Europa por sus características, proporciona a las empresas un elemento diferenciador con respecto a la competencia.
Durante el pasado 2002, BSA, (Business Software Alliance), realizó un total de 471 acciones legales contra empresas españolas que presuntamente atentaban contra la Propiedad Intelectual del Software. De estas acciones, 351 corresponden a empresas que presuntamente utilizan software de origen ilegal y el resto son acciones contra el canal de distribución informático por presunta copia y distribución de material ilegal.
Además, BSA realizó durante 2002 un total de 15 registros, cuatro de ellos en compañías pertenecientes al canal de distribución informático.
También durante 2002, BSA llevó a cabo diferentes campañas de concienciación, información y regularización en el uso de software ilegal, contactando en total con un número aproximado de 72.600 empresas de todos los sectores y en todo el territorio nacional. BSA ha prestado servicio de consultaría gratuita a todas aquellas empresas que así lo han solicitado, e incluso, ha financiando, durante el primer año, la obtención del Certificado AENOR de Gestión de Software Original.
conclusiones. El valor del software se concreta en su capacidad de creación de riqueza y su contribución al desarrollo tecnológico, efectos que se ven seriamente menoscabados por el fenómeno de la piratería del software. Por tanto, los países que articulen una adecuada protección legal para salvaguardar ese valor del software, conseguirán maximizar sus efectos beneficiosos para su economía en general y para el desarrollo tecnológico en particular.
La Piratería Informática es una práctica de competencia desleal, atenta contra la Propiedad Intelectual y supone una transgresión jurídica a la norma, por ello ha sido tipificada como delito. Por todo ello, y porque es un ataque a la mas elemental ética, se trata de un disvalor que hay que erradicar de nuestra sociedad (o cuando menos, reducir a las mínimas cotas posibles).De no ser así, en un plazo medio, la involución del sector informático en nuestro país puede dar origen al subdesarrollo de la sociedad de la información, con todo lo que eso acarrearía…
CARLOS MANUEL FERNÁNDEZ SÁNCHEZ Director de Relaciones Institucionales de BSA (Business Software Alliance) España
NOTA : Este artículo es un extracto del que ha sido publicado en la Revista del Colegio de Abogados de Madrid -Abril-2003. Con la colaboración de : Dº Carlos Pérez (LPWC), Dº Francisco Iñaureta (Weber Shandwick) y Dª Cruz Moreno Saura (Asesora Legal).
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