 Jausàs, Nadal i Vidal de Llobatera potencian su división de derecho de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones con la creación de Protección de Datos-JNV. La empresa resultante se sitúa como pionera en el desarrollo de productos específicos para el cumplimiento de la normativa sobre protección de datos. Las compañías que trabajan con bases de datos personales están obligadas a proteger adecuadamente esta información. El encargado de velar por esa seguridad informática es la Agencia de Protección de Datos, que se fundamenta en la Ley Orgánica sobre Regulación del Tratamiento Automatizado de Datos de Carácter Personal (LORTAD). Para cubrir éstas y otras necesidades Jausàs, Nadal i Vidal de Llobatera decidieron, a principios de año, la creación de una compañía dedicada específicamente al derecho de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones. Esta iniciativa acaba de cristalizar mediante la creación de la firma Protección de Datos-JNV. A este respecto, Miguel Ángel Davara Rodríguez, catedrático de Derecho Informático de la Universidad P. Comillas (ICADE) ha aceptado la dirección técnica de este proyecto. Miguel Ángel Davara Rodríguez forma parte del Grupo de Expertos Asesores Legales en Tecnologías de la Información en Luxemburgo y ejerce la abogacía estando especializado en derecho de las tecnologías de la información y las comunicaciones. Manuel Arbiol, Socio Director de la nueva compañía, destaca “la importancia de aglutinar los aspectos jurídicos e informáticos, bajo la coordinación de un solo interlocutor experto en ambos campos. Nuestra concepción de servicio es, en este aspecto, pionero y único”. La nueva compañía cuenta con una amplia plantilla de profesionales que incluye asesores jurídicos expertos en la aplicación de las diferentes legislaciones, analistas, informáticos y expertos en organización y auditoría, así como en diseño, optimización, administración y seguridad de bases de datos. Aunque el blindaje sobre los datos también resulta muy necesario en otras empresas de dimensiones más reducidas, grandes corporaciones bancarias, aseguradoras y laboratorios farmacéuticos han sido los primeros en contratar los servicios de la nueva compañía.
Áreas de especialización
Las empresas que manejan gran cantidad de datos personales requieren el asesoramiento externo para impedir que personas no autorizadas accedan a la información confidencial de la compañía. Asimismo, deben velar por el cumplimiento de la normativa en vigor y, en consecuencia, adecuar su organización a las nuevas necesidades del tratamiento de la información, con el mínimo coste posible de implantación y control. Estas funciones las cumple el proyecto de Protección de Datos-JNV, a través de tres áreas de actuación: protección de datos, comercio electrónico y efecto 2000. Según declara Manuel Arbiol, “nuestros primeros clientes se han centrado en la asesoría sobre Protección de Datos. Han influido en ello los seminarios de información que hemos organizado recientemente en Madrid y Barcelona, las actividades de la Agencia de Protección de Datos y la reciente publicación del Reglamento de Seguridad que obliga a todas las empresas que tratan con datos personales a implantar ciertas medidas de seguridad antes del 26 de diciembre de 1999. Nuestro primer cometido ha sido el de educar a las empresas sobre los riesgos de un tratamiento de datos personales contrario a la Ley”. Servicios en el área de Protección de Datos
Los servicios que Protección de Datos-JNV facilita a sus clientes en esta área son: - Cursos de formación sobre protección de datos - Diagnosis sobre el grado de cumplimiento de la legislación vigente - Asesoramiento para la implantación del Reglamento de Seguridad - Defensa jurídica frente a demandas de terceros o a actuaciones de la agencia de protección de datos - Auditoría de datos - Legalización de ficheros Además de la protección de datos, Jausàs, Nadal & Vidal de Llobatera detecta una preocupación creciente de las empresas por la problemática jurídica derivada del cada vez más incipiente Comercio Electrónico y de las repercusiones del llamado Efecto 2000, materias respecto de las cuales existe hoy en día un desconocimiento generalizado. Tal y como destaca Manuel Arbiol: “hasta ahora las grandes preocupaciones de las empresas han ido encaminadas exclusivamente a los aspectos técnicos. Muy pocas empresas saben a qué se están comprometiendo cuando, por ejemplo, se firma un documento certificando que cumplen todos los requisitos del denominado Efecto 2000. Esta situación se ha producido con mucha frecuencia desde hace unos 3 años, cuando comenzaron a circular cartas que empresas proveedoras han ido firmando. El no-cumplimiento de lo firmado conllevará a contenciosos legales en los que se pondrá en evidencia la necesidad de conocimientos de derecho informático como los que nuestro despacho puede ya ofrecer”.
Las sanciones más altas de Europa
La normativa española prevé sanciones de entre 100.000 y 100 millones de pesetas de multa para aquellas empresas que no cumplan con la LORTAD. De ahí que resulte imprescindible que las empresas inviertan en la adaptación de sus sistemas informáticos a la legislación española vigente. Ello supone la adecuación del software y del hardware mediante el uso de las correspondientes medidas como contraseñas, “firewalls” o copias de seguridad. Protección de Datos-JNV, ha realizado unas fuertes inversiones en el desarrollo de software propio, base de un sistema gestor de protección de datos. Y es que las herramientas jurídicas que utilizan los empresarios, hoy en día, no son suficientes. Como explica Mª Luisa de Alarcón, Directora del Departamento Jurídico de Protección de Datos-JNV, “la llamada “protección de datos” que, aunque teóricamente encuentra amparo en el derecho a la intimidad, cuando interviene la informática necesita una protección mayor, al aparecer una nueva relación entre datos personales y terceros desconocidos”.
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